BAH!
Ciclos... ciclos y más ciclos.
Después uno se pregunta por qué la vida a veces se torna aburrida.
Pero ¿cómo no?, si es que todo es circular. Nada termina. Todo vuelve a empezar antes de que pueda concluir.
La lluvia me lo recuerda. La incesante lluvia que golpea incisiva nuestras cabezas sin hacer que entremos en razón, y sin lograr que nos preguntemos sobre su existencia... siempre cíclica. Como la nuestra.
El hombre; el único animal capaz de modificar sus hábitos (a fuerza de porfía), sigue empeñado en prolongar sus funestas adicciones y rutinas.
¿De qué nos quejamos si podemos tener el control de nuestra situación?
No más existencialismos. Estoy cansado de escuchar tantas tristezas y de tener que escribirlas.
Hablemos mejor de felicidades y de proezas, que aunque vanas, llenan nuestra tímida existencia de lampos de esperanza... que espero ciegue mis ojos de vez en cuando.
Después uno se pregunta por qué la vida a veces se torna aburrida.
Pero ¿cómo no?, si es que todo es circular. Nada termina. Todo vuelve a empezar antes de que pueda concluir.
La lluvia me lo recuerda. La incesante lluvia que golpea incisiva nuestras cabezas sin hacer que entremos en razón, y sin lograr que nos preguntemos sobre su existencia... siempre cíclica. Como la nuestra.
El hombre; el único animal capaz de modificar sus hábitos (a fuerza de porfía), sigue empeñado en prolongar sus funestas adicciones y rutinas.
¿De qué nos quejamos si podemos tener el control de nuestra situación?
No más existencialismos. Estoy cansado de escuchar tantas tristezas y de tener que escribirlas.
Hablemos mejor de felicidades y de proezas, que aunque vanas, llenan nuestra tímida existencia de lampos de esperanza... que espero ciegue mis ojos de vez en cuando.

1 Comments:
Ya te lo dije... me identifico!
Un regalo de
Astrid, envuelto a las 9:01 p. m.
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