Red poetry and other kaleidoscopic colors

domingo, agosto 20, 2006

De: Piezas para una Bella Durmiente de verdad.

Y hoy no sé a qué escribirle.
No sé si debo escribirle a algo. (No sé si puedo escribir)
O si lo mejor sea escribir a cualquier cosa.
(O a nada)
O si el proyecto de mi tinta debe ser la anhelante nostalgia de ti, o la evidente carencia de mí.
O tu evidente carencia de mí. O mi carencia de ti.
Quizá la esencial dependencia de ti, y el olvido de mí por parte de ti.
Tu olvido de mí.
Y mi orgullo de sí.
De las extravagantes estupideces que cometo.
O de tu presencia vacía, a la que al final es la que escribo.
Cometiendo el error de redundar en ella. Y complicar su existencia más de lo que me es permitido, soñando que algún crepúsculo llegará sin que anhele besos, abrazos… ni a ti.
Ni siquiera anhelar tu vacío.
Ni anhelar la ausencia de anhelar tu vacío. Que es el mismo que siento de mí, en mí.

Y de los besos ya no quiero hablar, porque son dagas tremendas que hieren y suicidan amores que de capullos preciosos nacían y que luego en dolores caprichosos se rectifican.

Y escancian rescoldos de pasión que habitan entrañas putrefactas de algún ventrículo, en donde aún resuenan las voces de una muerte pasada, inducida por sus propios mentores.

Pero no puedo evitar pensar en ti mientras escribo, última musa de mis pasiones.
Y es obvio que tendría que claudicar mi posición tirana.
Y tenía que hablarte directamente. (Bueno… en una carta)

Compréndeme…
No me aguanto, no me aguanto solamente tu recuerdo.
Además la manera en que en mi palma lo fijaste.
Lo fijaría la naturaleza, lo sé. Pero algo hiciste tú para encontrarme. Algún esfuerzo hice yo también para buscarte.
Te busqué con el olfato. Tú buscaste con el tacto.
Y me dijiste: no te pierdas.
Sentí el amor en tus labios… lejanos… distantes… cautos
Que impelían mi huída, atemorizando los míos.
Eres mi primera obsesión no obsesionada con su obsesión.

Menos mal que no tengo sobre qué escribir.


Yo

2 Comments:

  • bien

    muchas gracias por tu comentario, querido amigo

    como lo sabes

    eso ya pasó

    este es un poema de hace ya mucho tiempo

    ahora son otras las musas que me inspiran

    tal vez menos soberbias
    pero no por ello más inalcanzables e imposibles

    lo espero por acá

    para que disfrutemos de aquellos "margaritas".

    Un abrazo.

    Un regalo de Blogger Héctor, envuelto a las 9:12 a. m.  

  • a propósito

    no es para aquella musa en la que estás pensando

    es inspirada en otra bella durmiente

    una que no conoces

    pero que apareció en un momento muy cercano

    jajaaja

    Un regalo de Blogger Héctor, envuelto a las 9:14 a. m.  

Publicar un comentario

<< Home