Red poetry and other kaleidoscopic colors

lunes, octubre 23, 2006

Fingernail

Mis uñas no encuentran descanso y continúan exhumando corazones podridos. Escarbaron mi pecho y no encontraron más que viento; desengañadas, buscan algo que sacie sus necedades.
Aruñan esperanzas fatídicas, pero como no pueden solas se hacen acompañar de sus dedos, y sus dedos de sus manos, y sus manos de sus cúbitos y sus radios, y las venas de la mano se harán acompañar de sus torrentes de vino... vino del que estoy yo corrupto.
En definitiva; no puedo desprenderme de ellas... o por lo menos no estoy dispuesto a "obligarme a permitir" el suceso.
Alguna sufrió el daño que la caída de un objeto contundente le propinó (por efecto de un capricho newtoniano), causándole la muerte. Pero ahora es diferente; no estoy dispuesto a deshacerme de mis uñas aunque me estorbe su espíritu escrutador y veleidoso. Aunque me empujen a eternos laberintos, no cejaré en mi empeño de conservarlas.
Y nada podrá hacerme cambiar de opinión; son mi única esperanza de encontrarte.
Es triste, pero se han convertido en última alternativa; ya mis piernas están cansadas.
Mis pulmones tampoco son tan fuertes como antes, cuando mis palabras llegaban a tu puerta sin esfuerzo.
Las conservaré además porque hiere perderlas, y ya pena tengo bastante.

¡Quién creería! Mis uñas mi sustento.
¡Quién creería! Los principios de mi fin.