Red poetry and other kaleidoscopic colors

lunes, octubre 16, 2006

Microcosmos

Miles de rostros, cada uno con un número personal e intransferible impreso en la piel. Cada uno con cientos de páginas en su memoria y en la mano un puñado inasible de tinta para escribir y de alguna forma justificar su proceder venturo… y lo más seguro es que también su existencia. Las sonrisas se multiplican implacables en sus rostros, sobreponiéndose a la bruma melancólica cernida sobre esta ciudad fundada sobre cañerías y pilas de cadáveres. Sin sol, pero con sonrisas resplandecientes y movimientos cadenciosos en sus cuerpos, sobreviven a la cacería del hambre y el cansancio, y tras el paso de las horas, sus semblantes adquieren un tono glorioso y excelso (más lúcido en unos que en otros), que recuerda vagamente la figura de San Sebastián, atado, con el cuerpo asaeteado por las flechas y la mirada agónica aunque vibrante… figura trágica retratada por tantos, y olvidada por tantos más.

El flujo vital se convierte en uno solo; los jadeos prematuros y los vapores alados; los fríos y los padecimientos; las magulladuras y las cicatrices; los chicles y los cigarrillos; las palabras y los sonidos; todos se convierten en uno, en lo mismo, invariablemente.

Se produce en mi pecho y en mis sienes ese peculiar aguijoneo; esa “extraña presión espirituosa” que se siente al estar realmente complacido o conmovido por algo; esa placentera y profusa sombra de delirio nirvánico que con cierta regularidad invade ese algo intangible de nuestro cuerpo; ese algo que intentamos escribir con sobredosis de porfía, pero que se escapa a las manos de nuestro entendimiento.
Permaneczco de pie, y siento cómo me voy extendiendo sobre el pasto mojado sin poder luego recuperar mi forma original; ¡al fin y al cabo ni me importa! Me siento mejor así; atrapado entre cuerpos que deliran hipnotizados por el mismo mantra; ése que tal vez se muestra a nuestros oídos con diferentes formas y colores, pero que en realidad su estructura no consta de más que una sílaba… una sílaba universal… dualidad creadora y destructora… oración conjunta…